Patrimonio familiar

Patrimonio familiar

Para los tiempos actuales que se viven, con altibajos en la economía mundial, trastocada la nacional, en consecuencia, los temores que surgen por la posible quiebra del negocio personal, familiar, añadiéndose el peligro latente del desbordamiento del crédito otorgado…

Para los tiempos actuales que se viven, con altibajos en la economía mundial, trastocada la nacional, en consecuencia, los temores que surgen por la posible quiebra del negocio personal, familiar, añadiéndose el peligro latente del desbordamiento del crédito otorgado, máxime si nuestro acreedor es del tipo voraz y poco comprensivo, es aconsejable hacer una pausa y pensar si nuestro patrimonio, al menos el techo donde vivimos está seguro, es decir, que jurídicamente esté a salvo de embargos y otros gravámenes que pudieran atraerse inconcientemente por necesidad, por el estilo de vida, por necedad, por ignorancia. Sin duda, garantizar un espacio para nuestra familia, alejado de cualquier acción legal futura, es algo inteligente; pues ello implica que en otro tiempo, si nos fue mal, podamos volver a comenzar, teniendo a nuestra familia unida y en casa.

Nuestro Código Civil en el Estado de Nuevo León, prevé bajo la figura jurídica de Patrimonio Familiar, esa garantía de seguridad en el patrimonio que se entiende es de la familia, y que se puede interpretar el espíritu de la norma, como una ventaja más para que la familia se preserve unida en un solo lugar, en el caso del hogar, sin peligro a ser despojada por ningún medio legal. Así las cosas, el Patrimonio Familiar, dice la Ley, está constituido por los bienes que en la misma se determinan; sobre la base de que no pueden ser vendidos, donados, cedidos, o trasferidos de cualquier otra forma legalmente establecida, y no estarán sujetos a embargo ni a gravamen alguno, excepto los casos siguientes: Tratándose de Alimentos, en estos casos podrá ser embargable hasta en un 50%; y cuando se demuestre que es de suma necesidad gravarlo, y ello con miras a construir, ampliar y mejorar el mismo bien, luego de quedar cubierto el gravamen, el bien seguirá sujeto al Patrimonio Familiar.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Qué bienes pueden ser objeto del Patrimonio Familiar?

El artículo 724 del Código Civil Estatal es la mejor respuesta, y de fácil lectura, por ello transcribo la parte fundamental: I.- La casa habitación de la familia, adquirida en propiedad por el jefe de familia o por alguno de sus miembros; II.- En algunos casos una parcela cultivable; III.- El mobiliario de uso doméstico; IV.- Tratándose de familias campesinas, el equipo agrícola considerándose como tal, la maquinaria, los útiles, las herramientas, los semovientes, las semillas, los implementos y aperos de labranza; V.- Tratándose de familias que se dediquen al trabajo industrial, el equipo de trabajo, considerándose como tal, la maquinaria, los útiles, las herramientas y en general toda clase de utensilios propios para el ejercicio del arte, trabajo u oficio a que la familia se dedique; VI.- Tratándose de trabajadores del volante, el vehículo en que se presta el servicio público de alquiler, y el derecho a la concesión de las placas, cuando constituya la única fuente de ingresos; y , VII.- Tratándose de familias que dependan económicamente de una persona dedicada a la prestación de servicios profesionales o intelectuales, el equipo de trabajo, considerándose como tal, los libros, escritorios, útiles, aparatos e instrumentos científicos y en general toda clase de utensilios propios para el ejercicio de la profesión a que se dedique el constituyente del patrimonio familiar.

¿Hay un tope en el valor de los bienes que cubre el Patrimonio Familiar?

Sí, efectivamente los bienes que estén bajo el amparo del Patrimonio Familiar, no podrán exceder a la cantidad que resulte de multiplicar 27,000 por el importe del salario mínimo establecido en esta zona del país; digamos que el bien o bienes mediante los que se constituye el patrimonio familiar no podrán exceder, en la actualidad, de $1’438,020.00 (Un millón, cuatrocientos treinta y ocho mil, veinte pesos m.n.) El valor del bien sobre el que se pretende constituir el patrimonio familiar se saca de un avalúo emitido por perito.

¿Quién puede constituir el Patrimonio Familiar y ante quién se solicita?

El Patrimonio Familiar se puede solicitar o promover ya sea por el padre o por la madre; a falta de éstos, por el ascendiente que ejerza la patria potestad; también lo pueden solicitar los cónyuges sobre sus bienes respectivos; por el pariente de cualquier grado que suministre alimentos a sus ascendientes o descendientes, siempre que vivan formando una familia (el caso de la pareja en unión libre); y, por el tutor, cuando administre bienes pertenecientes a menores. Las personas antes señaladas, podrán solicitar por escrito la constitución del Patrimonio Familiar, acudiendo ante el Juez Familiar o Juez Judicial que le corresponda por domicilio.

¿Qué requisitos se acompañan a la solicitud de constitución del Patrimonio Familiar?

Al juez que se pida la constitución del patrimonio familiar, se tiene que demostrar lo siguiente: Que el solicitante es mayor de edad o si es menor, que esté casado, esto se justifica con las actas respectivas del registro civil; que está domiciliado en la casa donde pretende establecer el Patrimonio Familiar, para ello podemos valernos de la Credencial de Elector con ese domicilio, comprobantes oficiales de domicilio y una carta del Juez Auxiliar o de Barrio, certificada por el Secretario de Ayuntamiento; La existencia de la familia a favor de la que se va a constituir el patrimonio familiar, igual que el primer requisito, esto lo comprobaremos fácilmente con las actas de nacimiento y matrimonio de la familia; Que le bien que se constituirá como Patrimonio Familiar es propiedad del que lo solicita, lo cual demostraremos con una copia certificada de la escritura de la propiedad; y finalmente, habremos de demostrarle al Juez que el valor del bien que pretendemos proteger con el Patrimonio Familiar, está dentro del máximo señalado por la Ley, [$1’438,020.00 (Un millón, cuatrocientos treinta y ocho mil, veinte pesos m.n.)], para lo cual allegaremos el avalúo correspondiente, emitido por experto valuador de bienes.

Hechos los tramites anteriores, que en tiempo nos llevarán a lo mucho un mes o mes y medio, debemos estar contentos de que vivimos en una casa jurídicamente asegurada. Anímese, dé este paso, le aconsejo que este paso es sobre seguro.