Historia de una mujer herida. El consejo del psicólogo te hará reflexionar

Historia de una mujer herida. El consejo del psicólogo te hará reflexionar

Ayuda, estoy herida. Ayer se fue Pedro, ya se llevó todas sus cosas. No dejó nada, bueno, solo unas cuantas cosas. El jueves ya para dormir me dijo que se iría al otro día. Que según él no le había comentado nada a Adriana, pero yo sé que ya lo tenía planeado como antes…como bien tú me dijiste una vez “el día que él se vaya, es porque lo tiene ya bien planeado”

Y pues el jueves me dijo eso. Así de la nada. De hecho, pensaba que estábamos “bien”. Pero resulta que no. Me dijo “mañana me voy” y le dije, “¿a dónde?” y dijo ”mmm….. pues ya sabes, no tengo a dónde más”

Solo pude decirle “bueno, pero te llevas todo y cuando yo llegue del trabajo espero que ya no estés aquí, por favor no me busques, no trates de contactarme por ningún medio, y ojalá todo te salga muy bien” y me volteé y me dormí…

Ayer me desperté me bañé hice mis cosas y él estaba todavía medio dormido y le dije: “que seas muy feliz, que te vaya muy bien.” Y él me dijo “te cuidas mucho” y ya…

Anoche llegué del trabajo, yo pensaba que me sentiría bien. Pero al llegar y abrir la puerta, mi mundo se me fue abajo. Lloré como Magdalena, me salí a una cena, pero al regresar me puse igual. Me está costando mucho Rosario. Sé que es lo mejor, que esto debió pasar desde hace mucho tiempo.

Pero creo que nunca me sentí realmente preparada… creo que llegué a prepararme pensando que estaría todo bien si él se iba a ir a vivir solo como el me lo decía. Pero el hecho de que se regresó con la ex esposa, después de tres años de vivir conmigo, de brindarle mi casa, mi apoyo incondicional, eso me pegó bastante.

Él me dijo que nada que ver con ella, que él no quiere nada con ella. Pero yo dudo mucho que ella lo haya aceptado de regreso si él de antemano, no le ofrecía buscar salvar el matrimonio.

Él dice que se fue porque ya nos estábamos lastimando mucho y que estaba sufriendo violencia psicológica de mi parte cada que le reclamaba cosas de allá.

Estoy muy herida. Estoy de pie, bien, pero por dentro si me siento destrozada. Estoy limpiando mi cuarto, lavando sábanas, ¡todo! Tirando cosas que no sirvan.

Me dejó deudas Rosario, aparte de las mías que ya no sé cómo solucionar. Estoy muy mal económicamente y hoy me pongo a pensar en todo el apoyo económico que le di…y eso me puede también muchísimo.

Espero puedas decirme algunas palabras, porque no tienes idea de cómo necesito de ti. ¡Uy! ya comencé a llorar.

Bety: te entiendo, sé lo doloroso que es perder a tu pareja, y más cuando pensabas que las cosas estaban “bien”. Creo que eso es lo más doloroso, es como vivir una traición doble. Porque te das cuenta que él traía su agenda oculta y que solo estaba esperando el momento adecuado para irse.

Entonces, es cuando te das cuenta que le diste tu amor a una persona egoísta, que solo es capaz de pensar en sí mismo. La ex esposa lo ha de haber recibido porque espera que se arregle el matrimonio, pero tu conociéndolo a él sabes que él tiene su agenda oculta y que no piensa tampoco le ofrecerle nada. Solo necesita donde irse y esperó a convencerla, ya sabes, son muy buenos en el arte de la manipulación y el chantaje. Incapaz de dar, de darse, de comprometerse, solo toman.

Esto nos lleva a la siguiente reflexión: la necesidad personal del afecto, las propias carencias, y las elecciones que se hacen desde el inconsciente por las identificaciones familiares que tenemos.

Quiero decir, que si tu aprendiste que solo las necesidades de los demás (madre o padre) son importantes. Y tú aprendiste a no tomar en cuenta tus necesidades, solo aprendiste a dar, para satisfacer a los demás y cuando tu pedías a tus padres ellos decían que tu no lo merecías o no te tomaban en cuenta, esto fija el cómo se ama a las personas importantes en la vida.

De tal manera que, las elecciones de pareja, serán cómo se aprendió el significado del amor, si se aprendió a dar, el amor significará solo dar, pensando que ellos, dándoles, van a ser amorosos, y gratificantes. Pero luego, nos encontramos con que el tiempo que pone las cosas en su lugar y como dice el dicho se cansa el que da, no el que recibe”.

Y al vaciarte, le empezaste a reclamar que no había reciprocidad y ya no les gusta, porque tienen que corresponder. Es cuando empiezan a pensar en la huida, esto es, en la agenda oculta, pero lo harán cuando vean el momento propicio para ellos, sin aviso para la pareja, porque solo piensan en primera persona.

No pueden decirle “me fallaste en esto o lo otro”, porque no es real. Simplemente se esperan para cuando se les acomode la situación y se puedan marchar. Ya que ahí ya se les cerró la llave de la abundancia y les están pidiendo poner de su parte y ellos solo quieren recibir y “fuga”. Es la última estocada, se van encima, con la agresión vil del abandono.

Eso es lo que más duele, la ingratitud. Porque tienen incapacidad para dar, hasta las gracias. Y todavía se hacen los enojados, esperando que con el chantaje les sigan abriendo la llave de la abundancia porque son insaciables y nunca sienten que se les da suficiente.

Siempre piden más y cuando ven que ya no lo van a lograr con chantajes de maltrato de que “tú no eres suficientemente buena…” Pareja, ama de casa, etcétera, cuando ven que ya los chantajes del maltrato no surten efecto y ven que ya no pueden ser ventajosos, pues la última estocada.

Como en los toros, no las matan, pero dejan a las víctimas como ensangrentadas, como los toreros a los toros que ya les encajaron varias espadas y dejan al toro medio moribundo, pero disfrutando el placer del dolor.

¿Me expresé claro? Si, lo que más duele es la ingratitud, porque no tienen amor. Tienen al igual que tú, carencia de afecto. Pero tú lo das, aunque la carencia sea para ti, porque no lo pides, lo das, ellos lo exigen y lo reciben. Pero nunca sienten que se los dan, aunque la otra persona se vacía, porque ellos tienen un componente de maldad, que se convierte en agresión.

Por eso, cuando se van, no lo elaboran con la pareja, porque la deja como herida, no matan la relación por si se les llega a ofrecer, porque saben que ahí se les brindó afecto, cuidados, hasta ayuda económica, por eso, dejan como la puerta abierta, muy parecida, a la analogía con la fiesta brava.

Bety, ojalá que este análisis te ayude a recuperarte, y si quieres venir, llámame y nos ponemos de acuerdo y te veo.

Me gustaría que me ayudaras a ponerle el nombre a la relación de pareja para que tú lo puedas elaborar, una chica ayer me decía: “No puedo creer que tenga tanta maldad”. Hoy por la mañana otra chica me decía “yo a mi pareja le pondría el nombre del insatisfecho y hambriento de afecto” ¿Tú como le pondrías?

Bety, yo le pondría: “nunca fue suficiente el amor que te daba, porque no buscabas amor.”

Te mando un abrazo, y espero que siempre tengas la cabeza sobre los hombros.