¿Por qué los padres quieren que sus hijos aprendan a leer y escribir cuanto antes?

Los padres nos ponemos muy nerviosos en cuanto oímos que el hijo de algún conocido ya está aprendiendo a leer y a escribir, con sólo 3 años. Y el nuestro se pasa el día jugando y viendo la televisión, y ya está a punto de cumplir los cuatro años.

Por eso, en el proceso de desarrollo infantil, lo que tiene valor es aprender a hacer las cosas bien, aunque se produzcan más tarde.

Y es que muchos pequeños todavía no están preparados, ni han alcanzado las habilidades necesarias para poder realizar ese aprendizaje.

Hay niños que sienten curiosidad por leer y escribir antes de los 6 años e incluso lo logran sin gran esfuerzo y con ganas de hacerlo, pero seamos sinceros, no es lo normal. Cada niño evoluciona a su ritmo y, algunos ya están preparados para ciertos aprendizajes, mientras que otros no. Estas diferencias evolutivas suelen pagarlas los que aprenden más despacio ya que la educación, en general, suele ser estándar y no individual.

Pero, ¿qué es lo correcto?, ¿a qué edad deberían aprender a leer y escribir los niños? Quizás lo más importante no es marcar una edad concreta, sino saber si el niño está preparado para el aprendizaje de la lectoescritura y fomentar el desarrollo y el estímulo de esas capacidades que le llevarán a poder adquirir esa habilidad.

¿Cómo puedo ayudar a que mi hijo aprenda a leer?

– Leer libros en voz alta es una de las mejores formas en las que puede ayudar a que su hijo aprenda a leer. Esta actividad también puede ser divertida para usted. Mientras más entusiasmo demuestre al leer un libro, más lo disfrutará su hijo.

– Una vez que su hijo comience a leer, haga que lea en voz alta. Esto puede ayudar a que su hijo tenga confianza en su capacidad de lectura y a que disfrute de aprender nuevas destrezas. Túrnese con su hijo cuando lee para desarrollar destrezas de lectura más avanzadas.

Si su hijo pide ayuda con una palabra, pronúnciela de inmediato para que no pierda el sentido de la historia.

– Destine tiempo todos los días para leer juntos. A muchos niños les gusta que les lean historias a la hora de dormir. Esta es una excelente forma de relajarse después de un día atareado y de prepararse para dormir.

– Deje libros en la habitación de su hijo para que los disfrute por su cuenta. Asegúrese de que la habitación de su hijo sea propicia para la lectura, con una cama o una silla cómodas, una biblioteca y una lámpara de lectura.

– Lea libros que su hijo disfrute. Después de un tiempo, es posible que su hijo aprenda las palabras de su libro favorito. Cuando esto suceda, permita que su hijo complete las oraciones o túrnense para recitar las palabras.

– No insista en que su hijo aprenda letras, números, colores, formas o palabras. En cambio, haga juegos con estos elementos y encuentre formas de fomentar la curiosidad y los intereses de su hijo.

Fuente: 

Healthy Children. Cómo ayudarle a su niño a aprender a leer. Sitio Web: www.healthychildren.org

Escuela de Familias. Sitio Web: http://www.sontushijos.org