¿Cómo lograr que tus hijos sean funcionales?

¿Cómo lograr que tus hijos sean funcionales?

Primero que nada, ¿qué es ser funcional? Es tener un desarrollo favorable, teniendo jerarquías claras, límites claros, responsabilidades definidas, ser productivo, es decir “funcionar” correctamente dentro de una sociedad.

El amor mezclado con la disciplina firme es lo que produce hijos felices y funcionales. Lo que esto significa que los padres deben, ante todo, ser disciplinados. Si un padre no es disciplinado no hay posibilidad de inculcar ese mismo hábito a sus hijos correctamente.

La disciplina debe provenir de consecuencias naturales, no debe provenir de miedo inducido, humillación, vergüenza, gritos o cualquier forma de coacción física o emocional.

Pero debes de entender que definitivamente somos los adultos al mando y que nos corresponde decidir y dar órdenes. A veces creemos que son pequeños detalles para ayudarlos y no nos damos cuenta que los estamos perjudicando.

Obviamente los hijos siempre necesitarán de sus padres, pero hay que enseñarles a ser autosuficiente, a ser funcionales, a los hijos que han sido disciplinados se les ha brindado orientación amorosa y firme y muestran los siguientes rasgos de carácter, que duran toda la vida:

1. Autocontrol y madurez

La madurez emocional es la capacidad de retrasar la gratificación. Esto significa que la crianza les ha enseñado a mantener los compromisos incluso cuando ya no son nuevos o emocionantes. Los niños disciplinados pueden comprometerse a hacer lo correcto, incluso cuando no tienen ganas.

2. Empatía

Los hijos disciplinados pueden ponerse en el lugar de la experiencia emocional de otra persona, lo que les permite desarrollar una comprensión y un cuidado genuino.

3. Responsable

Los niños que han sido disciplinados están motivados desde adentro para ayudar en la casa, la escuela y en el mundo en general porque ven el valor de contribuir al todo en vez de solo pensar en sus propias necesidades.

Los niños disciplinados son conscientes de sus errores y es más probable que tomen buenas decisiones porque desean sentirse bien.

La propiedad no se considera vergonzosa, sino que se la ve como una oportunidad para practicar teniendo un buen carácter. A los niños responsables se les enseña que estar equivocados en la vida está bien y solo es una parte del proceso.

4. Respetar a la autoridad

Cuando los hijos han sido disciplinados positivamente, respetan la autoridad, las reglas y los códigos morales básicos. Si respetas a tus hijos, aprenderán a respetar a los adultos y la autoridad en general.

5. Feliz

Cuando son disciplinados son personas felices. Son agradables para estar cerca y tienen un tiempo fácil de hacer y mantener relaciones.

La crianza positiva requiere que los padres creen una comunicación abierta y honesta. Enseñan a sus hijos, por sus propias acciones, sobre cómo funciona la vida y cómo manejar los desafíos que trae.

¿Qué acciones debes tomar para guiar a tus hijos a la funcionalidad?

1. Pon límites con amor y haz valer tu autoridad.

Poner límites con amor es la clave de un buen desarrollo. Un padre que ama a su hijo, corregirá su camino y lo hará antes que sea demasiado tarde. Un niño debe comprender su lugar de hijo y nosotros como padres debemos hacer valer nuestra autoridad.

2. No hagas todo por ellos  

Asígnale pequeñas tareas de acuerdo a su edad: recoger sus juguetes al terminar de jugar, arreglar su cama, vestirse solo, cuidar, alimentar a su mascota, acomodar su ropa, cepillarse los dientes, peinarse y hacerles la tarea.

3. No los premies constantemente

Deja de premiar por aquello que debiera ser una responsabilidad implícita dentro de las reglas familiares.

4. Enséñalo a hacerse responsable de sus actos

Como padres, nosotros nos encargaremos de enseñarles la diferencia entre lo que es correcto e incorrecto, mostrándoles en todo momento que toda mala acción tiene una consecuencia igualmente negativa y que deben enfrentar lo que sus acciones les traerán.

5. Escucha sus problemas y deja que ellos traten de resolverlos

Cuando tus hijos enfrenten un problema, escúchalos, pero no le des tú las soluciones, como padre puedes tomar el papel de guía, motivándolos a encontrar nuevas soluciones a los problemas, pero sin decirles qué hacer, recuerda que lo mejor es fomentar siempre la iniciativa en ellos.

6. Predica con el ejemplo

Los niños pueden aprender a ser felices con tan sólo observar el comportamiento de sus padres.

7. Inculcarles el hábito del agradecimiento

Enséñalo a que agradezca a sus padres por la comida del día, que agradezca a su hermana o hermano mayor por ayudarle con su tarea y por el maravilloso día vivido.

8. Humildad y respeto

Enséñalos a tratar a todos con respeto. Que todos somos iguales, no importa la posición social. Que Trate a los demás como le gustaría ser tratado.

La pregunta más importante que hay que hacer a nuestros hijos es: “¿Qué estás sintiendo?” Mira más allá de sus comportamientos, enfócate en sus emociones.

Cuando nos importa cómo se sienten nuestros hijos, más que cómo se comportan, aprenden que son importantes, pueden cometer errores y serán amados incondicionalmente.

También les enseña a priorizar sus propias emociones en la vida y a modularlas por sí mismas. Esto los convierte en adultos emocionalmente inteligentes.

Recuerda que nuestros hijos siempre van a necesitar nuestro apoyo, pero que mientras más independiente y mejor preparado nuestro hijo sea, mejor va a ser su vida de adulto.

Te dejo aquí algunas frases:

“Pequeños cambios en el presente representan grandes resultados en el futuro”.

“Dar tiempo a quien queremos es el regalo más preciado. Es posible dar sin amar. Pero imposible amar sin dar.”